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¡Vámonos al Ciber!


¿Qué es el ciber? O mejor ¿Qué fueron los cibers? En los albores de mi adolescencia, por el año 2000, existían unos establecimientos llamados “Ciber Cafés” o “Ciber Salas” (Acortado a “El Ciber” en mi ciudad natal) en los que podías alquilar un ordenador con acceso a Internet y software instalado de manera no siempre legal, incluyendo juegos y el paquete básico de office.

No es necesario decir que por aquel entonces las conexiones a internet de clase media no permitían el juego online como hoy. Tampoco existían cosas como Steam, los juegos eran caros y la alternativa P2P era lenta e insegura.

Cóbrame el número 3, porfa

Cóbrame el número 3, porfa

En definitiva: La mejor forma de echarte una partida con los colegas era iros todos al Ciber, alquilar cada uno un ordenador durante un par de horas y jugar en red local. Suena a coñazo, pero en realidad era genial porque tenías un lugar de reunión con gente de tu barrio a la que también le gustaban los videojuegos o la informática ¿Qué quereis que os diga? Yo soy bastante tradicional para las relaciones personales; no creo que un lugar virtual (RRRSS, foros, Skype) ofrezca la misma experiencia. Es solo una opinión, claro.

Ya me estoy liando con mis batallitas, no tengo remedio. Porque al final el objetivo de este post era, simplemente, recordar…

¡Los 5 Juegos a los que más vicié en el Ciber durante mi adolescencia!

1- Age of Empires

Sí, al primero. Era el que había en mi Ciber (“El Ciber Que”, ahora es un bar al que van mis padres) aunque el II ya había salido. Claro, te cobraban por tiempo y no era plan de fundirte lo poco que teníamos por aquel entonces (no es que ahora coma oro, pero…) en una sola tarde, así que nunca llegamos a terminar una partida. Bueno, salvo aquella vez que un cabrón aprendió a invocar al tío del rayo láser y nos aniquiló a todos. Por suerte, el colega compartió el truco con nosotros (“Photon man”, aun lo recuerdo).

Lo mejor eran las eternas discusiones sobre qué civilización era la mejor y si eran mejor muchas unidades baratas o pocas caras.

La clave era conseguir piedra ¡porque así hacías atalayas!

La clave era conseguir piedra ¡porque así hacías atalayas!

Mi jugada: Griegos y curas a saco ¡¡Wololó!!

La anécdota: Un amigo me atacó con sus dos aldeanos iniciales porque estaba convencido de que, al pillarme por sorpresa, mataría fácilmente a los dos míos. Claro, no calculó que en lo que tardaba en encontrar mi aldea a lo mejor yo ya había creado un cuartel.

Hola Fenicios, vengo del furo y os traigo LA MUERTE

Hola Fenicios, vengo del furo y os traigo LA MUERTE

2- Quake II

Probablemente el que más la petó fuese el Quake III Arena y a ese también jugué bastatante. Pero este tenía algo impagable: Las infinitas skins de personajes y los diferentes sets de sonidos. Concretamente, en mi Ciber, el efecto de sonido de saltar era un fulano diciendo “Ale-hop!” y te partías.

Yo era un paquete antológico, lo reconozco, pero aun así disfrutaba mucho aquellas partidas en el mapa “The Edge”, que mejoraba enormemente si le reducías la gravedad para dar saltos absurdos y mandar granadas a casa de Cristo.

The Edge lo tenía todo: Espacios abiertos con plataformas, pasadizos secretos...

The Edge lo tenía todo: Espacios abiertos con plataformas, pasadizos secretos…

Mi jugada: Skin de Homer Simpson y liar una masacre armado con la metralleta rotatoria. También me pillaba la skin de Eminem, pero porque hacía el corte de manga con la mano que no llevaba el arma y daba risa.

La anécdota: Los dos mejores de la partida se enfrentaron y el perdedor se quejó en alto “¡Joder, es que yo llevaba la pistola de Play School!” Desde entonces, el arma inicial fue “la Play School” para siempre.

Este era yo. Me creía original, pero Internet me ha demostrado otra vez que NO

Este era yo. Me creía original, pero Internet me ha demostrado otra vez que NO

3- Revolt

Juego muy flipante para su época, iba de carreras de coches teledirigidos por pistas acordes como un vecindario, una tienda de juguetes,  o un barco llamado “Toy-tanic”. Por supuesto, contabamos con armas majaretas como cohetes, descargas eléctricas, rayos láser… porque ganar era lo de menos ¡Lo importante era que no ganasen los demás! Alguna vez nos echó la bronca el encargado por nuestros insultos en alto.

Ese piano era el sitio perfecto para dejar una mina

Ese pianito era el sitio perfecto para dejar una mina

Mi jugada: Sólo yo conocía el atajo de la fase del supermercado ¡BWAJAJAJAJA! Mi gloria fue efímera de cojones, también os lo digo.

La anécdota: Una vez que llegué a meta en solitario, me di cuenta que aun me quedaban 2 cohetes así que paré, me di la vuelta y esperé a que llegase el segundo para gastarlos. Quedó cuarto al final ¡Qué gran juego!

4- Half Life / CS

El Counter Strike. Celebrado, absoluto e indiscutible Rey del Ciber. Ocurría algo curioso: Se jugaba en todos los cibers de modo que la gente se distribuía por niveles. Lo importante es participar, pero a nadie le gusta perder todo el rato.

Sin embargo, el CS no era mi favorito en absoluto. Veréis, considero que hay 2 tipos de shooter: Los que premian la prudencia y la sangre fría  frente a los que premian el garrulismo pulebotones. Soy amante de ese segundo grupo en que, el Counter, definitivamente no se encuentra. En su lugar, el juego “original”, el Half Life, me proporcionaba las armas absurdas (Las arañas, la ballesta, la pata de cabra…) y las explosiones que yo buscaba.

Mi personaje preferido, mi fase preferida (Italy)

Mi personaje preferido, mi fase preferida (Italy)

Mi Jugada: El Terrorist de las gafas y el Kalashnikov (La 4:1!). Por cierto, en mi Ciber si ponías la bomba o rescatabas a los rehenes te miraban mal ¡Aquí se viene a dispararse, hostias!

La anécdota: Jugando al Half Life, un amigo se asomó desde el ordenador de al lado y me dice: “Tío, mira ¡detonadores! Coloqué una bomba y ahora la puedo hacer estallar” a lo que yo respondí “¡Mola! ¿dónde has puesto la bomba?” Su respuesta aún es recordada a día de hoy: “¡Debajo de tus cojones!” Y era cierto ¡qué cabrón!

Dadme una palanca y salvaré el mundo de los aliens en mi primer día de curro

5- Battlefield 1942

Inspirado en la Segunda Guerra Mundial, este fue uno de los juegos que más disfruté y, también, que mejor se me daban. Probablemente el último gran juego de Ciber, junto con su versión “Viet-Nam” que molaba bastante menos.

Antes he explicado las diferencias entre shooters. Bien, el pretendido realismo de este podría hacer pensar que era del primer grupo… ¡Pero no! Porque con este se podían manejar tanques, aviones y jeeps para ir a saco. Además, la escopeta de francotirador era una puta mierda, convirtiéndolo en un juego casi libre de campers (que en mi grupo de colegas siempre llamamos “ladillas”).

Dando pepinazos por el Pacífico adelante

Dando pepinazos por el Pacífico adelante

Mi jugada: Ingeniero Japonés en Iwo Jima. Ojito si llevo el tanque, que estoy mu loco.

La anécdota: Cuando estaba aprendiendo a manejar los aviones, traté de hacer un vuelo rasante pero me pasé y atropellé a un enemigo con el ala. Luego llevé su cadáver en el ala un rato. Por supuesto dije que había sido a propósito.

Los cibers se fueron extinguiendo poco a poco a medida que las tarifas planas de Internet primero y el ADSL después se generalizaban en Galicia (Ignoro como fue en otros sitios) Los ciber se especializaron habiendo los de gamer pro y los locutorios, para, finalmente, desaparecer los primeros. Pero mi amor por las LAN parties se mantuvo y siempre que puedo, me apunto para, una vez más disfrutar junto a mis amigos (literalmente “junto a”) de los cinco anteriores… y del Starcraft, y del GTA2, y del Empire Earth, y del Worms World Party, y del….

Bola extra: Unreal Tournament

Aunque lo descubrí en un Ciber, no le di tanta caña en aquel momento. Fue ya en la residencia de estudiantes cuando, con mis compañeros en este blog, recordamos nuestras hazañas en LAN y le pegamos un merecido repaso. Gran modo de “Atrapa la Bandera” con el mapa de Face, tan legendario que hasta dignificaba al camper convirtiéndolo en algo divertido y necesario para el equipo. Y por supuesto, el arma pepina por excelencia: El Redentor.

Face es un asteroide con 2 fuertes que esconden 2 banderas y dos Redentores. Supera tú eso.

Face es un asteroide con 2 fuertes que esconden 2 banderas y 2 Redentores. Supera tú eso.

Mi jugada: Necris con cara Grail, que acojona. Equipo amarillo a poder ser. Como arma predilecta, la Pulse Gun (la del rayo verde)

La anécdota: Davidrago encontró como cambiarle los archivos de audio al juego y los sustituyó por él mismo diciendo cosas como “En toda la jeta” y otras paranoias que nos hacían gracia entonces. También se olvidó un día el ratón pero jugó igual… con el touch pad… ¡Pero hey! ¡Que eso es otra historia!

¿Alguien ha visto mis lentillas?

¿Alguien ha visto mis lentillas?

Este post fue inspirado por este vídeo de nuestro compañero Javi. Podéis echarle un ojo a su canal de Youtube sobre videojuegos y a nuestro blog amigo Alter Gamer. Probablemente os guste.

4 comentarios

  1. Yo, por añadir algo, recuerdo con mucho cariño un mod del Half Life llamado Teamfortress. Había un mapa en el que uno de los jugadores era el presidente y un equipo debía protegerle y llevarle a un lugar seguro y el otro, obviamente matarle.

    El presidente, por supuesto, solo llevaba un paragüas como arma. Logré matar al equipo contrario a paragüazos por lo mal coordinados que iban. Jamás repetí una hazaña tal.

    Gracias por teletransportarme quince años en el pasado Fer.

    • Joder, que grande lo de los paraguazos😀 La verdad es que yo al Team Fortress poco jugue, y eso que tenia cierta fama. Mientras escribia el post se me ocurrieron muchos juegos raros que probe en el ciber… tal vez de para una segunda parte.

      Un saludo!

  2. En mi caso, además de las clases de informática en las que el profesor acababa cayendo (“joder, ¿ya habéis creado la partida? veeeenga vamos a jugar”) teníamos un cyber que era la polla en vinagre. Y caro de cojones (por acabar la genitalia), también. Pero, ojo: sillas cómodas, equipos potentes, un muy eficiente sistema de cuentas, bonos, torneos ocasionales, proyector y demás. La conexión era bastante buena, muy poco lag.

    Por aquella época (hace 10-12 años), Steam era “ese programa molesto que no nos deja jugar al Counter en condiciones”. Además del CS estaban, que recuerde, Quake III Arena, Unreal Tournament, Age of Empires II, Tibia, alguno de coches, etc. La hora eran 2,50€, creo, pero valía la pena (y si no la acababas, se guardaba en tu cuenta).

    El dueño, inglés por cierto, liquidó todo el material hace 7-8 años y, según tengo entendido, trabaja llevando todo el sistema del Diario de Ibiza.

    • Pues no me parece tan caro. A lo mejor eran 2€ la hora al que iba yo pero con sillas plegables y ordenadores reguleros. Haber tenido una cuenta que nos guardase las partidas hubiese sido increible, pero eso me recuerda algo curioso: Si alguien modificaba algo en un ordenador, ahi quedaba para el siguiente que viniese. Jugar al FIFA era imposible porque todos los equipos estaban editados en plan troll.

      Gracias por pasarte por aqui tio, se te echa de menos.

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