• Páginas

  • Categorías

  • mayo 2016
    L M X J V S D
    « Abr   Jun »
     1
    2345678
    9101112131415
    16171819202122
    23242526272829
    3031  
  • Archivos

  • Gente sin seriedad

Adiós a La Parroquia


El programa de radio La Parroquia emitió su último programa este pasado viernes 27 de mayo, despidiéndose de las noches de Onda Cero sin (casi) ninguna concesión al drama, como no podía ser de otro modo.

El tren de la chufla

El tren de la chufla

Puede parecer extaño dedicarle una entrada a un simple programa de entretenimiento, pero en este blog somos grandes amantes de la radio, además de locutores ocasionales, por lo que la melancolía intrínseca a los proyectos que llegan a su fin nos toca la fibra.

Allá por 2008, bajo el nombre original de “La Parroquia del Monaguillo”, arrancó un formato que consistía en un programa de llamadas en que la gente trataba de contar anécdotas mientras eran vacilados o cómicamente ignorados por los locutores. Una autoparodia constante e improvisada entre oyentes y locutores con el único afán de pasárselo bien. Y para muestra, mi momento favorito:

 

Emiliano trata de contar cómo fue su Nochevieja… pero Mona y Arturo están más interesados en otros detalles

La Parroquia empezaba a esa hora en que se acaban los deportes y las emisoras recurren a los terribles espacios de testimonios. Mientras éstos reducían tus opciones a dormir o deprimirte, Sergio Fernández “El Monaguillo”, Arturo González-Campos, Gemma Ruiz y el técnico Sergio Monforte decidían no dejarte hacer ni una cosa ni la otra.

Ya habían pasado varias temporadas cuando me enganché a los desvaríos parroquianos. Pero tuve tiempo de escuchar a esos personajes que, de tanto llamar, ya eran casi parte del equipo: Antonio de Mairena con las delirantes recetas del restaurante “Bulevá-Bulevá”, Moreti, el enamorado que leía poemas a Gemma, José “El Gitanillo” y sus trucos para irse de fiesta sin que su mujer se enterase, “El Gordo” que tardaba 5 minutos en recitar lo que había cenado… Y mi favorito: Manolo, un tipo algo tacaño y gañán que tenía una cita y llamó para pedir consejo…

Pero es que al día siguiente ¡llamó para contar qué tal le había ido! ¡Qué momento de radio más increíble!

Lamentablemente, cualquier formato se agota y trabajar a esas horas no debe ser fácil cuando ya tienes una edad. Eso unido a los proyectos paralelos (El Monaguillo está a tope en El Hormiguero y Arturo centrado en el podcasting y los monólogos) hicieron que las dos últimas temporadas pecasen de dejadez y repetición aunque siempre siempre mantuvieron destellos de genialidad.

Me fastidia caer en el lugar común del “gracias por las risas” o el infame “me habéis ayudado en los malos momentos” pero ¿Cómo no hacerlo? Sus podcasts, que escuchaba cual yonqui, me sacaron más de una sonrisa en aquel largo y oscuro invierno en que, ya fuera de la universidad, la soledad y la incertidumbre sobre el futuro devoraban mi moral.

Muchas gracias y mucha suerte “churritas”. Dúchense, que sale económico.

 

 

Contestar

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: