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El artículo 155… ¿Alguien se lo ha leído?


La aplicación del artículo 155 de la HONORABLE, INTOCABLE Y EXCELENTÍSIMA CONSTITUCIÓN ESPAÑOLA

(espacio para que vuesas mercededes, extasiadas, exclamen “oh!”, “bravo!” y se hagan las subsecuentes pajas en honor al texto)

… ha sido ejecutado sobre Cataluña. Esto quiere decir: El Gobierno Central se hace cargo de la Generalitat de Cataluña y, por ende, también de los organismos que dependen de esta: TV3, los Mossos d’Esquadra… vamos, un pluriempleo terrible para nuestro compatriota el de Pontevedra. Por cierto, Javi también es de por allí y nunca lo he visto en la misma habitación que Rajoy ¿Coincidencia?… Pues claro que sí, imbécil.

Pero como en este país somos mucho de tragarnos cualquier noticia que confirme nuestros prejuicios, los intrépidos redactores de este blog hemos revisado la Constitución (“Oh!”) para comprobar si existe realmente tal artículo y, de ser así, comprobar qué es lo que dice ¡Y aquí lo tenéis!

Espeluznante y verídico documento

 

¡Menuda sorpresa! No solo existe el susodicho artículo, sino que aún hay que agradecer que no  lo hayan llevado hasta sus últimas consecuencias ¡Gracias Mariano! No obstante, ahora que tengo esta información, tengo un par de peticiones que pienso llevar al constitucional. Exijo la aplicación del artículo 155 a los siguientes individuos:

  1. La panadería de mi barrio pone que tiene “Pan artesano”, pero luego lo compras y se nota un huevo que es congelado. Pido que técnicos panaderos del gobierno intervengan ante tamaña injusticia ¡El pan es parte indivisible de la dieta mediterránea!

    Pan “duro”

  2. Mi casera lleva un año diciendome que va a arreglar el balcón, pero tal contrato verbal no ha sido satisfecho aún. Eso incurre en lo de las obligaciones que se dice, con lenguaje como muy raro, en el apartado 1 del artículo 155. Además, sin un balcón ¿Desde dónde voy a ver algo tan monárquico y español como la cabalgata de Reyes? Piso expropiado y que venga un técnico a lijar esa barandilla.

    Aquí. aquí. aquí no hay quien viva, aquí no…

  3. El hijo de puta del taller me está estafando una pasta por un rayazo de mierda y, por si fuera poco, me tuerce el morro si le pido factura, delatando un claro caso de evasión fiscal. Exijo la aplicación del artículo para que se joda para que el gobierno acabe con este abuso. Que me pongan a los mecánicos de la extinta escudería Hispania RT para que me hagan una revisión completa en 20 segundos como en la Fórmula 1.

    Si es un rayazo de nada!!

  4. El otro día le eché la boca a una paisana y me hizo la cobra. Esto afecta gravemente a la unidad entre los españoles… solo entre dos españoles, vale, pero estas cosas mejor atajarlas de raíz. Quiero cesar en los temas tocantes a mi propia vida amorosa y que me asignen a alguien que sepa, en plan “coach”. O si no, una operación de estética, también me vale.

Si dejan elegir coach, yo lo tengo claro

¡Y yo que pensaba que estar a favor del intervencionismo era cosa de comunistas! ¡Viva el 155!

Bueno, lo dejo ya, que tengo a la poli aporreándome la puerta de casa. Supongo que alguien habrá encontrado este blog y, escandalizado, no habrá dudado en pedir que me apliquen el artículo 15miaojsdñosaokKAnp0weqi39jfHOLA LECTOR, ABANDONO EL BLOG PARA SIEMPRE  PORQUE ME VOY DE VIAJE MUY LARGO. VIVA EL GOBIERNO DE ESPAÑA. ADIÓS.

FIRMADO: TIPO CON AVATAR DE PATO

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Soy independentista


Poema originalmente emitido en el maratón radiofónico en protesta por el cierre de Cuac FM, el 1 de octubre de 2017.

 

Soy independentista.
Apoyo la secesión
pero no de una nación,
sino en plan individualista.

A título personal, me quiero independizar
de Felipe de Borbón
de Rajoy, de González, de Aznar,
del ABC y de La Razón.

Le dîner de cons

Poner en mi puerta un badén
que frene a los fascistas,
no solo los españolistas,
Los “RH negativo” también
O a quien se quejaba con desdén
de que en lugar de más Jordis
naciese tanto Mohammed.

A quien se dice izquierdista,
pero llama robo al PER
y se permite ser racista
porque su rival lo es.

“Esquerra”

Que me defienda mi propia armada
de obispos de una iglesia podrida
que, haciéndose llamar “pro-vida”,
violan niños en Granada.

Me declaro independiente
de Marhuenda, Inda y esa gente;

De los de “nos comen los moros”.
Las corridas, con tu chica,
pero deja en paz al toro

Del indolente equidistante
que se cree prudente y neutral
cuando es cobarde o ignorante.

Del argumento “Y tu más”.
Del “eso ha sido siempre así”.
Del “soy el hijo de tal”.
Del “¿Qué dice tu DNI?”

Contendré con un muro de piedra
a los que “ponen de largo” a sus hijas
en el Casino de Pontevedra.
A los que besan sortijas
hincando rodilla en tierra.

Pido la inminente secesión
de los que gritan “A por ellos”.
Mi patria no es la de aquellos
que aplauden la represión,
ni a la cabra de la Legión
el día de la hispanidad
al parecer ellos “nos protegen”
supongo que de avanzar

Que bárbaro, el adoctrinamiento de TV3

De los chanchullos de empresaurios rancios
en el palco del Real Madrid.
De Pujol y Ferrusola.
De la familia Botín.

De la diputación hereditaria de Ourense,
dónde el hijo de Baltar
cambia empleos por follar.
Eso sí: Presuntamente.
¡Que yo nunca he ido tan caliente
como para tener que pagar!
De esos, evidentemente
¿quién no se va a independizar?

Conoce a tu cliente

De los neoliberales de teatrillo
¡la mano invisible manda!
Hasta que les toca el bolsillo
entonces la cosa cambia

Del supesto progresista
que justifica el imperialismo
con argumentos legalistas,
porque reconocer patriotismo
queda feo en un marxista.
Y se muestra indignado
con Donald Trump y su muro,
pero con la valla de ceuta…
pues ya no está tan seguro.

Y ese argumentario pepero
Que tiene una frase de moda:
“La democracia no es votar”
¡Joder! ¡pues me entero ahora!
Si lo se no me rebelo
y me dejo anexionar

Recordad niños: No son cuchillas, son “concertinas”

De los jefes de policía
que ordenan cargas contra estudiantes,
contra obreros, ancianos, manifestantes…
Pero luego llega día
de redada en la alcaldía
y ¡oh! los discos duros formateados,
¡oh! los documentos triturados
¡Qué pena no haber llegado antes!
¡Qué mala suerte nos ha tocado!

Decidido. Haré sin dilación
solo para mi y para mi ego
un referendum de autodeterminación
que me aleje del Gobierno Gallego
que nos corta la emisión
por no tener una licencia
que pedimos con vehemencia
y que él mismo nos negó.
Alguno dirá “negligencia”,
para mí: “prevaricación”.

Fotaza, Marcial. La voy a subir a Insta-medio-gram

Al final se ha hecho larga la lista
No creo que a nadie sorprenda
que con este pais de mierda
quiera ser secesionista

Hoy hay hostias en las calles
Hoy Cuac FM cierra
hoy perdemos la batalla.

Veremos quien gana la guerra.

 

#CUACResiste

 

La noche que conocí a Mariano Rajoy


Era un día de verano coruñés, de los de sensación de 25 grados si estás resguardado del viento y 3 bajo cero si no. Los estudiantes, a lo largo del mes de junio, se iban marchando, clase por clase, tan pronto como acababan su último examen del curso. Y ese día, le tocó el turno a la mía. La residencia tenía cierto aire melancólico cuando, ya liberados de nuestras obligaciones académicas, bajamos del autobús y nos dirigimos a las habitaciones para hacer la comida. Por delante, un largo verano estudiantil. Aquello había que celebrarlo, de modo que decidimos que, esa noche, bajaríamos a tomar algo al centro.

 

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Serveeesa, Cocacoola, Barquiiiillooooos

 

Aunque, aquella tarde, no hacía un calor excesivo, varios de mis amigos decidieron pasar la tarde en la playa (La típica tarde de playa SIN baño que tanto trabajamos en Galicia). Yo rechacé la oferta, primero, por friolero: Para ir a la playa a estar en camiseta, me voy a una cafetería. Segundo, por cansado: Tras una larga noche en la sala de estudio, había ido al examen de empate. Mis objetivos vitales a corto plazo consistían en comer cualquier mierda de microondas y enterrarme en el colchón. Les dije que podríamos vernos a las diez de la noche en el Telepizza de cerca de la playa. Nunca fuimos del palo gourmet y, además, nuestra economía no era lo que se dice boyante.

Me desperté como una hora antes de que sonase la alarma del teléfono, desorientado y con el estómago revuelto, como me ocurre siempre con las siestas. Como aun era temprano, empecé a perder el tiempo en internet, en ir sacando los pósters de las paredes y un montón de gilipolleces que ya ni recuerdo. En definitiva, que cuando me quiero dar cuenta, son las nueve y media y aun me tengo que vestir ¡Mierda! Total, que me pongo la misma ropa de por la mañana, pero con una americana por encima (Un look que grita a los cuatro vientos “Soy subnormal”) y salgo a la parada del bus.

Pero el bus se retrasa y me empiezo a agobiar. Ya ni guardo el móvil, para mirar la hora de forma más ágil. Cuando eran como menos cinco, fruto de la desesperación, medio en coña, medio en serio, extiendo el brazo y levanto el pulgar. Imaginad la escena: Un chaval de 20 años recién cumplidos, pelo a lo Beatle, con vaqueros negros, americana azul marina y una camiseta naranja con la inscripción “Festa da auga 2006 ¡San Roque es cojonudo!” haciendo autoestop en una carretera nacional a las afueras de A Coruña. Como para llamar al 112 por lástima y, sin embargo, el caso es que un coche paró.

El Bus 24, ese ser abyecto e impredecible

Un tipo tan solo unos años mayor que yo se asomó por la ventanilla para preguntarme a dónde iba. Llevaba un polo negro con el símbolo de Merc, pero las solapas del cuello se le retorcían hacia arriba delatando la prenda como una imitación. Resulta que eso de que los de la residencia hiciesen autoestop allí era bastante común ¡Y yo creyéndome un “atrevido”! en fin. Ellos iban al puerto y a mi, que ya había aceptado que llegaría escandalosa e irremediablemente tarde, me valía bien. Entré al coche y se presentaron. No recuerdo sus nombres, pero, aunque lo hiciese, tampoco los pondría. Así que les llamaremos Chip y Chop.

Chip era el copiloto, el que había hablado conmigo. Además del polo, llevaba un pantalón pitillo a lo The Strokes, insignia de la modernez del momento. El conductor, Chop, vestía con un pantalón chino y uno de esos  polos de países que se vendían como churros en el Pull&Bear.

El atasco en la avenida de Alfonso Molina era considerable, supongo que por eso el autobús no había aparecido. La conversación se alargaba hasta que acabaron por confesarme sus planes para esa noche: Iban al Palexco, el palacio de congresos del puerto, a una velada del Partido Popular. Sí, aquellos dos tío eran de Nuevas Generaciones. – 

  • Pero no pienses que somos como los del jerseicito por los hombros ¿eh? – Dijo Chip como disculpándose. – Esos también nos caen mal a nosotros. Pero vamos, allí hay de todo.
  • – completó Chop – Yo tengo algún amigo así. Mucho postureo. – Chop parecía estar de acuerdo con su colega, pero no tener esa urgencia por excusarse.

Tal vez por ser el primer día de las vacaciones, yo me encontraba de muy buen humor, así que decidí jugar un poco al rol con aquellos desconocidos: Esa noche, en ese atasco, yo sería un pepero. Por un momento pensé en ponerme en plan “Full PP” de “los moros nos comen” o “el Gallego para hablar con la vaca”, pero Chip y Chop parecían bastante moderados y pensé que, por mi aspecto, no colaría. En lugar de eso, me hice pasar por un “converso”, un joven idealista al que el gobierno de Zapatero había defraudado y empezaba a ver la derecha como la alternativa pragmática.

Chip y Chop, en especial el primero, parecieron muy satisfechos con mi respuesta y la conversación comenzó a animarse. Si bien sus padres no eran militantes, sí habían sido votantes de UCD primero y de AP-PP después, de modo que podemos decir que habían “mamado derecha” desde pequeños y tenían un gran interés por saber qué me había hecho cambiar de opinión.

Comenzaron a bombardearme con preguntas sobre varios temas de actualidad y yo respondía a todas y cada una utilizando tanto argumentos típicos de pepero de forocoches como mis propias críticas reales a cerca de la izquierda. ¿Que me preguntaban por el “Estatut” de Cataluña? Yo les contestaba que siempre había estado en contra del centralismo, pero que la palabra “Nación” tenía unas implicaciones que rompían la ley y eso no podía ser ¿Que me preguntaban por la burbuja inmobiliaria? Yo les decía que había sido una fuente de riqueza durante muchos años y había descubierto  que también la clase obrera se había beneficiado de ello, cosa que obviaba el simpatizante izquierdista.

Aquello rozaba el psicoanálisis, ya que ciertas cosas que estaba diciendo, por aquel entonces, las opinaba en serio: Que la izquierda se perdía defendiendo parcelas ideológicas, que no se puede ser patriota y marxista a la vez, que se usa “la culpa es del capitalismo” como explicación universal para evitar dar soluciones inmediatas… Llegó un momento en que me pregunté si no estaría siendo devorado por mi personaje y no me estaría, efectivamente, convirtiendo en un pepero. Mis dos compañeros de viaje seguían mis explicaciones con gran interés. Hasta Chop, el conductor, se había contagiado del entusiasmo de su compañero y repetía “Ahí, ahí le has dado” a modo de aprobación. En aquel momento, parecía que los tres fuésemos compañeros de trinchera. Y en un momento de camaradería extrema, Chip, el moderno, me invitó a ir con ellos al Palexco. Al principio me pareció llevar la broma demasiado lejos y puse el pretexto de que ya había quedado, pero entonces, me convenció diciendo: “Va a estar Mariano Rajoy”.

Tratad de ponerlo en perspectiva: En junio de 2008, Rajoy había perdido sus segundas elecciones y se creía que su liderazgo en el PP estaba pronto a su fin. En fin, que era una persona más accesible de lo que es ahora. Pensé que podría llegar a darle la mano y sacarme una foto con él. Aquello podría ser un tronchante colofón a mi infiltración en el mundo derechoso. Cuando saqué el móvil para mirar la hora, tenía un SMS de mi colega Juan Carlos diciendo que el Telepizza estaba “petado” y se iban al chino. No me gusta mucho la comida china y menos la de aquel restaurante. Aceptando la invitación a la velada, respondí a mi amigo que ya le llamaría más tarde, que cenaría por mi cuenta.

El lugar de los hechos, de azul PP para la ocasión.

Dejamos el coche en el parking de Los Cantones y nos dirigimos al Palexco. Si no fuese porque había gente fumando en la puerta y las luces estaban encendidas, nadie hubiese dicho que ahí se estaba celebrando nada. Supongo que, ya que iba a estar Rajoy y que era una fiesta, no querrían que asistiesen periodistas. Una vez entramos sí había un cartel anunciando la “Fiesta de verano de NNGG” con el logo de la gaviota y un mínimo dispositivo de seguridad. Chip y Chop se identificaron ante la mujer que repartía los colgantes identificativos y le explicaron que yo venía de acompañante. La mujer frunció el ceño y les dijo que esperasen.

En aquel momento me encontraba ciertamente incómodo. Llevaba unas pintas raras, iba despeinado y, en mi imaginación, todo el mundo me percibía como intruso y me miraba indignado. De haberme, aquella mujer, denegado la entrada, me hubiese sentido verdaderamente aliviado. Pero no. En poco tiempo, la mujer llegó, aún con el ceño fruncido y me pidió mis datos. Le di los de verdad porque pensé que cuánto más sencilla fuese la mentira, más fácil de mantener.  Me dieron uno de los colgantes con mi nombre escrito a mano y una raya en el número de afiliado. Chop me propinó una palmada en la espalda, sonriente, invitándome a entrar primero.

La verdad es que el panorama era un poco decepcionante. La decoración era bastante cutre y los invitados se amontonaban a lo largo de las mesas hechas con caballetes con sus respectivos manteles de papel, disfrutando de un “vino español” en platos blancos con pinta de haber sido usados cientos de veces. También me tranquilizó el hecho de comprobar que yo no era el peor vestido allí, o sea, gente reciclando el traje de fin de año que le queda pequeño, gente vestida de blanco en plan ibicenco… eran los menos, pero al menos yo pasaba desapercibido. Inevitablemente, también vi grupitos de “los del jerseicito a los hombros”, como mis acompañantes me habían advertido, y otros tantos de los del polito con la bandera de España. Clásicos inmortales del folklore facha.

Esperaba algo así, pero no fue para tanto

Mis dos nuevos amigos comenzaron a saludar a gente y a presentarme. Yo me esforzaba por echar los hombros hacia adelante para que las solapas de la chaqueta me tapasen lo de “San Roque es cojonudo”, pero me pude haber ahorrado el esfuerzo porque nadie me prestaba atención y el único que reparó en ello insistió, muy contento, en brindar con una copa de tinto “Por Villagarcía de Arosa”. A juzgar por sus coloretes, no era el primer sitio por el que brindaba. La verdad es que empezaba a pasármelo bien: Todo el mundo era muy amable, muy extrovertido y sorprendentemente poco estirado. Había saraos de izquierdas en los que había visto más “snobismo” y pijerío, para ser sincero.

Llegó un momento en que apareció una mujer. Debía rondar los treinta años y llevaba ropa bastante formal. Resultó ser la jefa de NNGG de la provincia. En aquel momento me pregunté hasta de qué edad se puede ser de NNGG, aunque viendo a Carromero, la respuesta es clara: Hasta que le salga a uno de los cojones. Chip me la presentó y comenzó a hablarle de nuestra conversación en el coche: Cataluña, el gobierno de Zapatero, el matrimonio homosexual… yo le seguí el rollo. La jefa entró al trapo a la conversación, estando de acuerdo con mis (falsas) opiniones, pero siempre teniendo algo que completar, algo que corregirme. Una actitud que, por un lado marcaba territorio como superior y, por otro, me tendía la mano como una suerte de mentora.

Que les hagan el carbono 14 a estos jóvenes

En cualquier caso, ella también parecía impresionada por, y cito “mi honestidad ideológica” al haber sido capaz de reconocer mis errores de razonamiento iniciales y corregirlos. Me animó a unirme a NNGG diciéndome que podría aportar mucho. La verdad es que lo de que tanta gente te de coba, engancha. Yo me sentía una especie de talento recién descubierto y casi me daba lástima que todo fuese mentira.

Finalmente llegó el momento esperado: Mariano Rajoy, en mangas de camisa y rodeado de un numeroso séquito de hombres trajeados, entraba a escena. Toda la sala comenzó a aplaudir. El, en aquel momento, presidente del PP saludaba con el brazo alzado y esa extraña sonrisa que tiene. Me sorprendió que el tío es realmente alto, mucho más de lo que se podría adivinar por televisión. Se subió a un improvisado púlpito y comenzó a dar un discurso. Ni puta idea de lo que dijo porque aproveché el momento de distracción para asaltar los pinchos, que yo había quedado para cenar a las diez y me moría de hambre. Yo creo que hasta bebí del vaso de otras personas, todo muy en plan jabalí, de puto milagro no me manché la americana.

Al terminar, Rajoy pasó saludando a la gente de forma bastante mecánica. Supongo que deseaba acabar pronto para volver a Pontevedra. Yo regresé al grupo de la Jefa de A Coruña con Chip y Chop. El momento llegó y Rajoy se acercó a nuestro grupo. Solo le dio la mano a la jefa, a la que ya conocía. Comenzaron a hablar entre ellos y todos les atendían, pero nadie osaba a interrumpirles. Pero claro, es que me la dejaron botando: Rajoy estaba contando una anécdota de una vez que fue a cenar con Josep Piqué, que fuera presidente del PP catalán, y Rajoy dijo:

  • Fui a cenar con Josep, que siempre es problemático, por la alergia que tiene.
  • ¿A dar propina? – Contesté yo sin pensarlo. Qué liada.

Mi referente político

Rajoy se giró hacia mí con los ojos como platos, descojonándose vivo. Era muy extraño, como si su cuerpo sintiese la necesidad de reírse, pero nadie le hubiese enseñado como hacer eso. Las carcajadas salían desordenadas y ahogadas. “Sí, propina (risas) no, a ver, que Josep es un tipo (risas) un tipo estupendo, pero (risas) que bueno”. El sabía que se estaba riendo de un chiste incorrecto y quería disculparse, pero le hacía demasiada gracia. Yo le contesté “Nah, solo era una broma, señor Rajoy”. Hubiese molado que me diese la mano y me dijese “Llámame Mariano”, pero eso no pasó. Eso sí, aún se reía cuando pasó a saludar al siguiente grupo. Chip me golpeó la espalda de nuevo, diciéndome “eres la hostia, Fer”.

Me quedé un rato más, con idea de retratarme con Mariano, pero me daba reparo, porque nadie lo hacía, así que ni me saqué la foto ni le estreché la mano. Siento que, sin eso, la anécdota se queda un poco coja, pero en fin. Al menos Rajoy se quedó con mi cara, porque luego, cada vez que cruzábamos la mirada me sonreía y aprovechaba para contarle el chiste a los que tenía al lado en aquel momento. La verdad es que creo que se lo pasó bastante bien. Y yo también, para ser sincero. Sentía que estaba en un ambiente de puta madre y había hecho amigos de puta madre.

Pero en aquel momento recordé que yo tenía amigos de puta madre en el mundo real y que había quedado con ellos esa noche. Llamé a mi amigo Juan Carlos, que ya estaba por los bares del Orzán, para avisarle que pasaría por allí en breves y me dispuse a marcharme. Me despedí de Chip y Chop y el resto. Mi sorpresa fue que, al ir a decir adiós de la jefa provincial de NNGG, esta, además de insistir de nuevo en que me uniese al partido, me propuso que explicase por qué había “dejado la izquierda” a los militantes en un próximo acto, en plan ponencia. Yo estaba flipando. Como ella aún no sabía cuándo podría ser eso ni cómo enfocarlo, me pidió mi teléfono para llamarme en el futuro. Se lo di y me fui del palacio de congresos con dudas reales de qué diría si al final me llamaba.

Cuando llegué al pub, mis amigos me preguntaron dónde me había metido, a lo que yo contesté: “Estaba cenando con Mariano Rajoy, se descojonaba con mis chistes”. Mis amigos, diligentemente, respondieron riéndose, mandándome a la mierda y cachondeándose de mi americana. Me parecía muy Mortadelo lo de decir la verdad a sabiendas de que nadie te va a creer, así que no les di más explicaciones, al menos no esa noche.

Rajoy acordándose de mi chistaco

Jamás volví a ver a Chip y Chop pero, si por un casual leen esto, Fer “el autoestopista” os manda un caluroso saludo y espero que no os toméis a mal que os tomase un poco el pelo. Aquella noche me pillé una de esas tajadas de no recordar nada. Cuando me desperté en casa de Juan Carlos, que vivía en el centro, había perdido el móvil. Por miedo a la reacción de mis padres, no dije nada hasta que un par de días después, abandoné la residencia para volver a su casa.

Soy consciente de que esta historia suscita muchas preguntas: ¿Hubiese hecho carrera política en el PP de habérmelo propuesto? ¿Me llamó la jefa provincial esos dos días que estuve sin teléfono? ¿Se acordará Rajoy del chiste que le conté? ¿Tendrán Chip y Chop un carguillo a día de hoy? ¿Acaso algo de toda esta historia ocurrió de verdad?

La respuesta a todo es: “Probablemente, no

 

 

 

10 películas que gustaron a todo el mundo menos a mí


¡Bienvenidos una vez más a esta moribunda cabecera! Hoy toca (otra vez) hablar de cine. Si bien hace un año compartía con vosotros la lista de las 10 pelis que solo me gustaron a mí, hoy os deleito con el artículo opuesto: Películas aclamadas que, a lo sumo, me provocaron bostezos. El orden, no es significativo.

1- El club de los poetas muertos

No es que no pille el mensaje de la película, que sí, que la juventud pasa y no vuelve, el pensamiento individual contra la factoría del establishment… Pero joder, nos lo hace llegar de una forma super evidente, ingenua y maniquea. Empezando por ese profesor “guay” cuyo concepto de motivar a los alumnos consiste en ponerlos a hacer el capullo porque se conoce que en eso consiste ser libre.

Sin olvidarnos, de los niños, que a veces tienen conversaciones que ni tiarrones de 30 palos. Pero lo más grave, SPOILER ALERT: suicidarse porque tu padre no te deje participar en una obra de teatro no tiene ni pies ni cabeza. Es imposible empatizar con eso, es demasiado exagerado.

“Y mis padres haciendo horas extra para pagarme esta escuela…”

2- Pesadilla antes de navidad

Lejos de odiar esta peli, creo poder decir que me gusta. Pero ¿No os da la impresión que su impacto cultural es desmedido? Merchandising omnipresente, gente citándola como influencia… pero más allá de que visualmente es molona ¿qué tiene esta película? Pues, para mí, nada.

Una historia insípida, personajes poco carismáticos, ningún diálogo memorable y… ¿A alguien le viene a la mente alguna de las canciones? Hay quien ni recuerda que es un musical. La traducción al castellano rompe en parte la premisa principal de la película (confusión entre Santa Claus por Sandy Claws) Que ahora nada, pero de pequeño eso de Santa Clavos no había quien lo entendiese.

“No soy como las demás chicas de 15 años” Starter Pack

3- Mad Max (1979)

Cuando se estrenó Mad Max 3, la última de la trilogía antigua, yo aun no había nacido así que tal vez el problema sea generacional, pero me parece un coñazo. Os juro que el ritmo se me hace lento (en especial con las dos primeras), que seguro que en su día no lo era, pero…

Sin duda lo que menos comprendo de la saga es la falta de coherencia entre las 3 pelis. Max no es el mismo personaje en la 1 que en la 2 y ni de coña están en el mismo mundo en que se desarrolla la 3. Eso sí, Fury Road estuvo de puta madre.

Me acojona más el Mel Gibson actual con sus opiniones sobre los gays, la verdad

4- Los Goonies

Al igual que echarle mierdas al gin-tonic, el tributo a los años 80 es una moda que dura ya demasiado y se hace cada vez más ridícula. Hace unos años, ya veía gente ensalzado esta película como una de las mejores de Spielberg y, por curiosidad, un día me dispuse a verla.

Mi sorpresa fue que… ¡Ya la había visto! De pequeño, en algún pase de sobremesa televisiva. Claro que para mi era “La peli del tio feo vestido de Superman”. En cualquier caso, la dejé porque me aburría. Es muy para niños, lo cual no es un defecto, pero si ya entonces no le vi nada especial

Como detalle que no le importa a nadie: En esta peli descubrí el concepto musical de “bemol y sostenido”, que me hizo descojonarme en la escena del piano porque “bemoles” era el eufemismo que usaba mi madre para no decir “cojones” delante de sus hijos.

“Tío, los 80 molan, los 80 eran lo mejor ¿No viviste los 80? No tienes infancia… etc.”

5- Distrito 9

La película que me hizo dejar de leer a cerca de películas que aun no se han estrenado. La vez que más defraudado he salido del cine desde Matrix 3. Se supone que era una historia de ciencia ficción, Africana, con mensaje político haciendo alegoría al Apartheid, Peter Jackson en la producción ¡Incluso estaba nominada al Oscar a mejor película! Hype máximo.

Nada, al final fue una americanada sin pies ni cabeza. Las referencias al Apartheid se limitó a: “Lo que antes eran los negros, pues ahora los aliens” y a tomar por culo. Para colmo, el protagonista es un tío odioso con un bigotillo a lo Martínez el Facha al que hubiese intentado clavarle la pajita en un ojo si la peli llega a ser en 3D

No sé qué le vio todo el mundo. Y no pienso ver Chappie, Neil, dos veces no me la cuelas.

Un desalojo, otra okupazión

6- Madagascar

El problema de las pelis de animación es que son tan bonitas de ver, que te animas con algunas que claramente no van orientadas a ti. Es el caso de esta película. Supongo que yo esperaba una especie de Shrek, pero en su lugar me encontré con un producto mucho más infantil. Insisto en que esto no es un defecto, pero no era lo que esperaba.

Parte de mis quejas van también a la adaptación española ¿Qué necesidad había de traducir la mítica canción de “I like to move it, move it” por “Yo quiero marcha, marcha”? Joder, ni que los niños se fuesen a morir por escuchar un par de frases en Inglés. Al menos los pingüinos molan.

4 tipos locos los 4 y a Brehmen vamos con… ah, no, esos son otros…

7- Super Size Me

¿Es el documental más mongolo de la historia? Si no lo es, por favor, proponedme uno peor en los comentarios. Un fulano decide desayunar, comer y cenar a diario en un McDonalds con el fin de demostrar que es malo para la salud ¿Conclusión? Sí que es malo. ¿¿NO ME DIGAS?? ¡ERES UN PUTO GENIO!. Estoy ansioso por ver sus próximos trabajos: Tirarte de un avión en pleno vuelo sin paracaídas ¿Será letal? Los resultados te dejarán asombrado.

Lo peor no es tratar de demostrar algo que, en 2004, era ya bien sabido por todos, si no que realmente no demuestra nada. Porque piensa en cualquier pulpería, sidrería, asador… (por contraponer al fast food de franquicia) que conozcas e imagina hacerte ahí las 3 comidas del día durante un mes y pidiendote las raciones grandes (porque una de las condiciones del documental es que se tenía que pedir el tamaño King Size si estaba disponible) ¿Me estás diciendo que tu salud no se vería afectada? Venga, hombre…

“No me puedo creer que mi mujer se tragase lo del documental como excusa para no cocinar”

8- Batman Begins

Es una película de superhéroes para gente a la que le da vergüenza reconocer que le gustan los superhéroes. De ahí ese Bruce Wayne atormentado y las frases grandilocuentes, como diciendo “esta es para adultos”. Un tonito pretencioso que se mantiene en toda la trilogía.

Ese afán por explicar de forma realista de dónde saca sus habilidades y sus artilugios resulta inútil porque lo único que consigue es que te preguntes: “Y por toda la pasta que se está dejando… ¿no hay formas más eficientes de combatir el crimen que disfrazarse de murciélago y salir a repartir?” Menos mal que luego llegaron Los Vengadores para sacudirse los complejos y sacar la esencia de los superhéroes: Fantasía, hostias y disfraces de colores.

El caballero oscuro. Y, a su lado, Batman.

9- Un Pez llamado Wanda

Yo no sé si la vi demasiado de joven, o con el ánimo equivocado o qué, pero me parece completamente insulsa. Como enredo, entretenida, pero como comedia, ni puta gracia. Yo creo que mucha gente vio el nombre de los Monthy Python en el cartel y ya automáticamente decidió que la película era tronchante.

Humor completamente blanco, jueguitos de palabras, personajes tontorrones… Luego leo críticas y flipo, todos poniéndola cómo “Ácido humor inglés”. Me gustaría recordar que, en el humor inglés, el que se queda serio es el que hace el chiste, no el que lo escucha. Que a veces alguno parece no tenerlo claro. Y no puedo decir mucho más porque, la verdad, me dejó indiferente.

Kevin Klein llamando “al enemigo” para ver si consigue hacer reir

10- Quemar después de leer

En los cómics de Predicador, hay un momento en que los protagonistas hablan de si son mejores las pelis de Chaplin o las de Laurel & Hardy (a.k.a. el Gordo y el Flaco), para concluir que los que valoran más la estética son del primero mientras que los que valoran más el contenido son de los segundos. Siguiendo el símil, esta es una comedia para los de Chaplin.

A mi me gustan varias de los Cohen, pero en esta parecen autoplagiarse el estilo con ideas muy endebles. Es elegante, las actuaciones son buenas y alguna situación es ingeniosa, pero no me hace gracia. Eso es lo único que no le puedo perdonar a una comedia.

Frase real de la peli que resume mi opinión sobre ella: “Sea lo que sea que hemos hecho, no lo volvamos a hacer”

Post de confesiones: Fer Lee’s “Guilty Pleasures”


Los “Placeres Culpables”, lo que no te gusta que te guste, que te produce placer pero te da vergüenza. Bueno, a mi mucha vergüenza no me da, si no no lo estaría publicando.

¿Tenéis ganas de saber de qué penosas actividades disfruta vuestro bloguero favorito? ¡PUES CLARO QUE NO, HOSTIA! Esta es la mítica mierda que sólo mola cuando la escriben famosetes. Pero total, a este blog ya solo entran mis amigos y gente que viene a cascársela con las imágenes de anime, dos colectivos que no se solapan tanto como puede parecer.

La que se avecina

Esta serie peca de casi todos los defectos clásicos de las series españolas: Estereotipos rancios, humor de “Domingas”, capítulos de hora y media con cincuenta mil lineas argumentales (O “tu dispara pa todos lados y malo será que no acertemos”), actores que claramente están ahí por ser familiar de alguien… Y además, otros defectos de nuevo cuño: Normalización de la prostitución, banalización de la violación, gente gritando full-time…

Es, objetivamente y a todas luces, una puta mierda, peeeero me parto culo con cada capítulo. Tal vez eso signifique que tengo un tumor cerebral o algo. A ver si estrenan temporada nueva, joder ya “¡Qué pechotes!”

Qué bajona les va a dar a los del hentai

La hora de los fósforos de “Herrera en Cope”

Ojo, sólo esa sección, no el programa entero. Estamos hablando de guilty pleasures, no de penitencias filipinas. Supongo que soy demasiado joven como para haber conocido al Carlos Herrera prestigioso periodista en New York y ya  le cogí en la etapa Herrera fachuzo señorito andaluz sacado de una peli de Joselito.

Los fósforos es el momento del programa en que los oyentes llaman para contar sus anécdotas a cerca del tema del día. La pedantería y ranciedad de Herrera contrasta con el garruleo del oyente medio de su programa y, sin embargo, comparten un detalle clave que es lo que me hace apuntarme al carro: Su gusto por las anecdotas de cuescos y de follar. No sería extraño encontrarnos con una conversación tal que así:

Carlos Herrera: “Buenos días ¿Ha existido alguna ocasión en la que usted, en público, fue incapaz de contener la necesidad de expeler una ventosidad?”
Oyente: “Hola Don Cal-loh, pues sí, la verdá eh que me pegué un peo en la boa de mi premo que casi rompo loh cristaleh”

La risión.

Rancio is the new sexy

Saber y Ganar

Jajaj, es broma, eso no tiene nada de “Guilty”… ni de “Pleasure” tampoco.

El Chunda-Chunda

Durante mi época de bajista de una banda de indie  (No me puedo creer que me pagasen por aquello) adolecí del mal que afecta a todos los rockeros en algún momento de sus vidas: Pensar que el Rock es la única música buena y que lo demás es mierda. En especial, por supuesto, la electrónica, que como mucho sería para gañanes de coche tuneao, chupa de neopreno y pelo cenicero.

¡Cual sería mi sorpresa cuando descubrí que aquello me gustaba! Y no hablo de la electrónica guay rollito Daft Punk o Justice (Que también! No te jode!), no,  yo voy más allá: El dance noventero, a.k.a. Chunda-Chunda, a.k.a. Bacalao, a.k.a Eurobeat, a.k.a La música del Saltamontes. Os lo recomiendo para hacer ejercicio o lavar los platos en tiempo récord. Funciona, en serio.

Cualquier día lo pongo en el coche a todo volumen con las ventanillas bajadas para poder ir a junto algún reguetonero de estos que andan por la calle con la música del móvil y gritarles “¡¿QUIÉN ES EL HORTERA AHORA?! ¡¿EH?!”

Puse “Tunning” en Google y me salió esto. Evidentemente tuve que ponerlo

Los comentarios de la web de Marca

El periodismo deportivo es un pozo de gilipollez, fanatismo, infantilismo, ridiculez y fracaso escolar. Pero el caso es que sí me gusta el deporte y, qué le vamos a hacer, me gusta el flame online, por lo que lamento la muerte de los foros (salvo Forocoches pero no me va la dronga tan dura). Los comentarios de cada noticia de la web del Marca son un autentico foro en donde asistir a agrias polémicas y festivales de insultos a cerca de temas que no importan una puta mierda.

Yo os lo recomiendo. El domingo, cuando acaba la jornada de liga, abrirse unos Cheetos Pandilla y ver como los forofos exiben su bilis, su ingenio y sus selectas faltas de ortografía. En especial, si el tema trata de refilón la independencia de Cataluña. Aún no me he unido por vergüenza, pero lo acabaré haciendo, ya veréis.

¡Y a mi! Pero de ese Guilty Pleasure, hoy no hablo.

Los videos de Youtube del fulano que calienta un cuchillo con un soplete y corta cosas

Si ya es tonto de cojones hacerlo, imaginad ponerse a verlo. Pero os dejo el enlace, por no sentirme solo en esta absurda e improductiva pérdida de tiempo.

¿Eres imbécil? ¡Descúbrelo con nuestro test!


Ahora que han cerrado la Bravo y la Super Pop, Ostia un Lobby, siempre al pie del cañón en lo que a deber cívico se refiere, recoge el necesario testigo de los tests chorras. Comenzamos con una pregunta que todo Español debe hacerse: “¿Soy imbécil?” y nos aventuramos a decir que el 90% hemos de serlo o el país no iría como va.

Yo ya lo he hecho ¿Aprobaré?

Yo ya lo he hecho ¿Aprobaré?

A continuación formulamos unas sentencias. Si estás de acuerdo con ellas, súmate la puntuación que aparece al lado y sabrás cómo de imbécil eres ¡Allá vamos!

  1. Tienes un Audi TT  +30 puntos
  2. Has llevado alguna vez una Power Balance +15 puntos
  3. Da igual que sean gays, pero que no tengan “pluma” +10
  4. Apple es como 10 veces mejor que cualquier otra marca en todo. +20
  5. La música murió en los 90 +5
  6. Si todo el mundo evade impuestos, es de tontos no hacerlo +90
  7. Ni izquierdas ni derechas: Pragmatismo +50
  8. “Zeitgeist” es un gran documental que te hace abrir los ojos +15
  9. No veo nada incorrecto en la frase “Haber si me toca la lotería” +20
  10. Ojalá volviesen Martes y Trece +5
  11. Paso de vacunar a mis hijos, que eso es un timo de las farmacéuticas. +100
  12. Watchmen no es un cómic, es una novela gráfica +10
  13. Nosotros sí que tuvimos que trabajar, no como a las nuevas generaciones, que se lo dan todo hecho. +30
  14. Los cuadros del museo de Arte Contemporáneo los pinta mi primito de 5 años +25
  15. Hay series que empiezan flojas pero a partir del 7º capítulo de la segunda temporada mejoran +10
  16. Paulo Coelho me ha ayudado a encontrarme a mi mismo +30
  17. Todos deberíamos comer sin gluten porque es más sano +40
  18. Pues a mi el Reiki me funciona +20
  19. Es vergonzoso gastarse tanta pasta en investigación cuando hay niños muriéndose de hambre en África. +15
  20. Algunos mucho hablan de socialismo pero luego bien que tienen un iPhone. +25
  21. En los países nórdicos no se vive tan bien porque no puedes salir a tomarte una caña en una terraza +40
  22. Los chemtrails son ciertos, lo sé porque he “investigado” +70
  23. Hay trabajo a punta pala, lo que pasa es que los jóvenes son unos vagos +80
  24. Está muy bien que les pongan multas a los twiteros porque el respeto es algo que no se debe perder nunca. +30
  25. Aprender idiomas es inútil porque en casi todos los sitios del extranjero te atienden en Español +25
  26. La monarquía es mejor porque sale más barata +10
  27. No se vota al partido, se vota a la persona +20
  28. Hay que limitar la innovación para que los ordenadores e internet dejen de quitarle trabajo a la gente. +40
  29. Con Franco se vivía mejor +1000
  30. Eres Javier Cárdenas +500

    BONUS:  META-PREGUNTAS!

  31. Vas a comentar: “Aquí el único imbécil eres tú” +10 (Por la falta de imaginación, más que nada)
  32. Estás sumando la puntuación en una calculadora a parte pese a estar delante del ordenador +5

¡Suma tu puntuación y comprueba los resultados!

[0,50] Nivel Rody Aragón:

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Eres una persona normal que a penas comente imbecilidades, lo cual te convierte en un puto muermo. Mítico del grupo de amigos al que siempre le avisan de las cenas el mismo día porque se olvidaron de él ¡Soso!

(50,200] Nivel: Vegeta

Me gusta comentar los artículos de Jot Down magazine

Me gusta comentar los artículos de Jot Down magazine

Tienes tus cabronadas y tus momentos indudablemente imbéciles, pero en el fondo tienes corazoncito y te queremos. Sensible de ser el típico tío que se pone imbécil con otros inbéciles mayores, lo cual es una virtud. Por favor, vuelve a visitar nuestro blog.

(200,600]Nivel: Mariló Montero

Antes no era así, pero me transplantaron el hígado de un imbécil

“Antes no era así, pero me transplantaron el hígado de un imbécil”

Más por ignorancia o torpeza que por autentica voluntad de serlo, pero ser, eres imbécil.En plan suspiro, no en plan tirarte piedras, pero imbécil. Carne de meme.

(600,1000] Nivel: Paco Marhuenda

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Para ti, ser imbécil es un modo de vida. Desprendes ese aroma a gilipollas que hace que los otros como tu te reconozcan y jaleen, gracias a lo cual gozarás de todos los privilegios que los imbéciles tienen en la sociedad. Te auguro un gran futuro en la TV o en la política… o en ambas ¡qué cojones!

>1000 Nivel: GOD OF IMBÉCIL

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Fallece, por favor.

 

 

LA LA LAND: Necesito escribir un post para decidir si me ha gustado o no


Muy buenas, Ostia un lobvers …. [Espacio para que os deleiteis con el sutil juego de palabras] … El otro día fui a ver La La Land, ganadora del Globo de Oro a mejor película, nominada a 14 Oscars, incluido, espero, el Oscar al título más estúpido de la historia. Pero obviando esto último, las expectativas  estaban por las nubes ¿Merecidamente? Veamos.

Inevitablemente, va a haber spoilers. Aunque no voy a destriparlo todo, algunas cosas comentaré.

La historia arranca con Mia (Emma Stone) atrapada en uno de los épicos atascos de Los Ángeles, situación que aprovecha para contarnos cómo, desde niña, había sido una amante del cine y del teatro, por lo que un día decidió dejar la carrera de derecho y mudarse a Hollywood para probar suerte. Pero su canción es interrumpida por una bocina que la devuelve al mundo presente, dónde en los años que lleva en la ciudad, no ha conseguido abrirse camino como actriz.

Parchís, chis, chis es el juego de colores que cantamos para ti

Parchís, chis, chis es el juego de colores que cantamos para ti

El gilipollas que le había pegado el bocinazo resulta ser Sebastian, interpretado por Ryan Gosling, un actor al que admiro desde Drive porque su interpretación de un tío que se salta todas las normas de tráfico y lleva un palillo en la boca me recuerda a mi lucha por la supervivencia en las carreteras de la provincia de Lugo. Sebastian es un talentoso pianista que sueña con reabrir un mítico club de Jazz de la ciudad, pero está arruinado y parece ser incapaz de conservar un trabajo estable.

Mia y Sebastian se conocen y el amor comienza a surgir entre ellos. Ambos comparten, de distinto modo, el sueño californiano: El Hollywood de la época dorada, el jazz clásico, los focos, los escenarios, los clubs nocturnos, la fama… y nos lo hacen saber con un número de claqué que nos transporta a Cantando bajo la lluvia o a las películas de Fred Astaire. Impresionante tanto cantando como bailando Emma Stone, muy superior a su compañero de reparto, que tampoco desentona, pero se nota cuando bailan juntos.

Los Ángeles es sin duda la ciudad de las estrellas y ellos se apoyarán mutuamente para  ganarse su sitio entre ellas.

Salí del cine haciendo el mongolo tratando de imitar esta pose

Salí del cine haciendo el mongolo tratando de imitar este baile

Como habéis leído, los personajes son estereotipos de un argumento visto una y mil veces, pero la forma de contárnoslo,  con esos mágicos números musicales apelando la idealización de la vida del artista (que tanto nos mola, reconozcámolo) lo que hace especial esta película.

Sin embargo, llegados a este punto me empezó a llegar un tufillo carca, el mismo que emana de la gente que te viene con lo de “los niños de ahora están todo el día jugando a la Play en vez de salir a la calle”. No puedo evitar ver esa actitud de “El cine y la música que molaban eran los de antes”. Esto es especialmente evidente en los momentos en que se ridiculiza sutilmente la música electrónica. Una de las frases que más leí en las críticas a esta película era la de “Ya no se hacen películas así”... pues será por algo. La nostalgia es muy traicionera.

Hay una escena en la que te quieren mostrar como Sebastian ha tenido que “venderse a la música comercial“, pero el mensaje es confuso porque la canción que utilizan para ello es un temazo de la hostia y probablemente sea de las mejores partes de la peli.

Decubrir a John Legend fue de lo mejor de La La Land

Decubrir a John Legend fue de lo mejor de La La Land, aunque lo pongan como ejemplo de “malvada música comercial”

Esto de “venderse” provoca un conflicto con el que no consigo empatizar, supongo que porque soy de un país medio pobre en el que cualquier pianista se daría con un canto en los dientes si pudiese trabajar de lo suyo por un sueldo decente. Rechazar el trabajo por pensar que está traicionando su sueño, más que romanticismo,  a mí me parece pijerío. Pero esto último es más un problema mío que de la película.

Finalemnte se desvela el que, a mi modo de ver, es el tema principal de la película: ¿Debe uno perseguir su sueño a toda costa aunque eso signifique apartarnos de las personas que queremos? Con la canción “The fools who dream”, la película parece inclinarse por el Sí. Pero yo me pregunto ¿No es esto un falso dilema? La película se aferra a la tozudez de Sebastian (Mi club tiene que estar en ESE local y no me vale otro) y a las circunstancias temporales de Mia para hacernos creer que son caminos opuestos, pero incluso dentro de ese argumento se te ocurren varias formas de encontrar una solución.

El cartel de la película dice de sí misma que “Invita a amar y soñar” pero a mí más bien me invita a escoger una de las dos y, en todo caso, a agradecer el no tener un sueño tan específico como los protagonistas porque así no tengo que elegir. 

Increíble escena de baile en el planetario, un lugar que desde niño me ha parecido mágico

Increíble la escena de baile en un planetario, lugar que, desde niño, me ha parecido mágico

Cuando los créditos comienzan a subir, uno se queda con una sensación agridulce. Es una película festiva y llena de belleza en lo musical y visual, pero con unos personajes que no parecen acabar de ser felices. Tal vez ese sea el objetivo de la película, hacernos ver que los triunfos implican sacrificios, que la pasión es necesaria pero no suficiente y que nunca sabremos con certeza si hemos elegido el camino equivocado o el correcto.

¿Nos puede gustar una película sin estar de acuerdo con los mensajes que se transmiten? Yo creo que , ya me pasó con El Francotirador, que es facha a barrer pero mola. La La Land no estará entre mis películas favoritas, pero he pasado un buen rato viéndola y me ha hecho pensar, no se puede pedir mucho más, la verdad.

Merece la pena, sin duda.

Otra cosa que he aprendido con esta peli: Por lo visto en LA hay un cine mítico llamado Rialto, parecido a la  mística residencia de estudiantes en la que se gestó este blog

Otra cosa que he aprendido con esta peli: Por lo visto en LA hay un cine mítico llamado Rialto, lo cual nos retrotrae una mística vez más a la residencia de estudiantes en la que se gestó este blog.

Y ahora, una parte indispensable de mis reseñas: Mis pensamientos durante la peli:

– Cómo molan los coches americanos antiguos. Deben estar en los años 80.
– Qué buen tiempo hace en California en invierno, cabrones.
– Pues a mi los villancicos no me molestan. Navidad son 2 semanas al año, dejad de ser tan snobs.
– JAJAJA, putos 80, mira qué pintas.
– ¿Cómo que tienes un Prius? ¿Pero no estabais en los 80?
– Joer, como baila Emma Stone. Ryan, vas a remolque.
– Claro, no le puede avisar porque en los 80 no había móviles ¡Qué putada!
– ¿En serio nos estáis intentando colar este temazo como canción de mierda?
– ¿Están viendo YouTube en el móvil? PERO EN QUÉ ÉPOCA ESTÁN?!!!
–  Cómo mola la canción y qué vozarrón tienes, Emma Stone.
– Pues no estoy de acuerdo.
– A chorar a Cangas
– Mmmm, no sé, no sé…

Y el detalle que no le interesa a nadie: Me pusieron OTRA VEZ el trailer de la pelicula de animación de la bailarina de ballet. Por favor, estrenadla de una vez que lleváis poniendome el mismo puto trailer un año y pico, si me apuras. Y además tiene pinta de ser la típica película para niños que solo les gusta a los padres. Yo ya le pillé manía, la va a ver su puta madre.